INSTRUCCIONES:
1. Lee detenidamente el texto, y registra en tu cuaderno:
- ¿Qué son los hábitos de estudio?
- Registra las ideas principales, para organizar el tiempo y para leer activamente.
2. En Power point, crea 5 diapositivas con un diálogo entre dos personas famosas, sobre el tema de hábitos de estudio.
3. Entrega tus diapositivas en el aula virtual.
Hábitos de estudio
Los hábitos de estudio son el mejor y
más potente predictor del éxito académico, mucho más que el nivel de
inteligencia o de memoria. Lo que determina nuestro buen desempeño académico es
el tiempo que dedicamos y el ritmo que le imprimimos a nuestro trabajo.
Durante la educación secundaria, por
lo general vamos incorporando unos hábitos de estudio de manera no sistemática,
ya que no suelen enseñarse directamente. Al iniciar la universidad no sólo
tenemos más contenido y niveles de exigencia, sino que tenemos menos control
externo, porque vivimos solos, porque nuestro entorno inmediato nos supervisa
menos, y porque el estilo pedagógico es diferente (menos exámenes y controles
periódicos).
Así, comenzar la universidad exige a
la mayoría de la gente mejorar sus estrategias de organización del tiempo, su
habilidad para tomar notas, sus técnicas de búsqueda y selección de
información, su atención y concentración prolongadas. Conocer y entrenarse en hábitos
de estudio que potencien y faciliten nuestra habilidad para aprender, son pasos
clave para sacar el máximo provecho y conseguir el mejor rendimiento en nuestros
años de formación académica.
Aquí te proponemos algunas estrategias
básicas que, con algo de esfuerzo, pueden ayudarte a aprovechar tu tiempo de
estudio. Si consideras que necesitas mejorar tus hábitos académicos, deberías
intentar ponerlas en práctica.
Planifica
tu tiempo de manera realista
Las técnicas para organizar y
aprovechar el tiempo pueden ayudarte a tener más control en tu vida y conseguir
tiempo de estudio más eficaz, y por tanto disponer de más tiempo libre.
· Estructura tu horario académico como
si fueran horas semanales de trabajo; después de todo estudiar es tu actividad
principal. Si un día no cumples
las horas previstas, recuerda que
tendrás que recuperarlas al día siguiente.
· Utiliza un calendario para registrar
todas las actividades de horario regular y las fechas asignadas para exámenes y
trabajos. Incluye tiempo para dormir, hacer ejercicios físicos y actividades
sociales. Es difícil aprender estando aturdidos o agotados.
· Determina el mejor lugar y momento
del día para estudiar. Lo ideal es estudiar sin distracciones (televisión,
ruidos, olores, etc.), en un lugar ordenado, bien aireado y con buena luz, y
disponiendo de un asiento cómodo.
· Revisa cada día tus apuntes de
clase; te ayudará a afianzar contenidos y a comprender mejor los nuevos temas.
Si un día pierdes los apuntes, consíguelos cuanto antes para no perder el hilo.
· Divide los trabajos muy extensos o
complicados en sub-tareas o etapas más pequeñas y manejables; te permitirá ir
avanzando, sin agobiarte con tanto volumen de trabajo.
· Prémiate por completar las tareas. Es
decir, reconoce lo que has logrado aunque aún no hayas terminado el proyecto
entero; te ayudará a tener mejor disposición ante lo que aún te queda por
hacer.
Lee
activamente
· Antes de leer, revisa el material de
ese capítulo: lee las introducciones y resúmenes, ten presente los objetivos y
contenidos señalados en el programa de la asignatura. Esto te ayudará a tener presente
las ideas centrales y más relevantes con las
que ir relacionando el resto de la
información.
· Lee comprensivamente, no avances si
no lo estás entendiendo. Memorizar sin comprender puede confundirte, y los
contenidos se olvidan rápidamente.
· Toma notas a medida que lees.
Intenta hacer un esquema del material organizando las ideas principales y todos
los detalles que las justifican.
Organizar las ideas de una manera que
tenga sentido para ti, te facilitará recordar los detalles.
· En tus propias
palabras, escribe un breve resumen de las ideas centrales o haz un diagrama que
ilustre las relaciones entre las ideas principales. Si consigues organizar y
expresar los contenidos con tus propias palabras, estás realmente aprendiendo,
y será difícil que olvides esos contenidos.
